ARQUITECTURA RURAL

ARQUITECTURA RURAL

sábado, 12 de octubre de 2013

Conjunto monumental de Hospital do Incio

 
La historia de la parroquia de San Fiz gira en torno a los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, que levantaron esta localidad, junto con los Quiroga. La misión de estos caballeros era atender a todos los necesitados y darle asistencia hospitalaria, incluidos los peregrinos a Santiago.  En el tímpano de la puerta viene a confirmar la pertenencia del templo a la orden religioso-militar de los caballeros de Malta. Le dan a l edificación carácter de fortaleza, como muestran los muros reforzados por fuertes pilares. Al lado del templo hay una antigua fortaleza posterior al edificio religioso.

La primera hospedería se encuentra, según se cree, en la parte lateral sur del templo. En el lateral norte había unas puertas que comunicaban con edificaciones exteriores, estas puertas ahora están ciegas y de los edificios solo queda una torre que ahora es el campanario. La primera vez que visitamos este lugar me llamó poderosamente la atención ver el campanario alejado de la iglesia, este era en segundo que veía así.

Todo el templo es de mármol. Una belleza de conjunto así como el lugar en donde se encuentra, tengo que nombrar el frondoso, gigantesco y hermoso castaño que se encuentra al lado de la fortaleza en un prado.

Parte de la información sacada de la guía de recursos turísticos.










eetir


La Torre do Hospital
Construida  al lado del templo, sirvió de defensa a los caballeros sanjuanistas. Parece que fue construida en época gótica. La puerta de acceso es de arco apuntado. En el interior había dos o puede que tres plantas abovedadas, que fueron quitadas para convertirlo en panteón familiar de los Quiroga. En el lateral  se abre una ventana. En el lateral norte hay otra ventana con una piedra de armas entre   sus arcos.                           





 




viernes, 27 de septiembre de 2013

Muerte-Osarios







lunes, 1 de julio de 2013

El Convento de Trinitarios Descalzos de Correxais

Aun nos quedo pendiente una visita a la iglesia y para ello ya quedamos con la mujer que tiene la llave, pero ahora dejo estas del exterior del Convento





 

 Esta es la parte que tantas veces me contó Paquita, una de las descendientes  de  Tomas Mancebo mayordomo de los condes de Ribadavia, . Me contaba de las grandes losas que había en el suelo y de como subía las escaleras corriendo, pues en ocasiones, le asustaba aquel bajo. Casi me la puedo imaginar por como era ya adulta, una niña menuda y delicada,   inteligente y con muchas ganas de aprender, así terminó siendo una mujer  muy culta. Tal vez el interés por este Convento se deba a ella. Recuerdo como cuanto orgullo decía que era una Mancebo. También me contó historias de su casa en Outeiro  la Casa de los Mancebo.



 



Don alvaro Sarmiento de Mendoza, conde de Ribadavia, concede licencia  en 29 de Octubre de 1698 a los religiosos Trinitarios Descalzos para que se establezcan en Valdeorras sin nombrar un lugar determinado. Pasados algunos años, en 1707, se propuso como lugar de ubicación para el convento el Campo de Martaguisela por  uno de los trinitarios llamado Fray José Martínez, siendo rechazada.

Sería en 1720 cuando el párroco de Correxais Juan Ignacio Valdivieso y Montenegro propondría Correxais como ubicación definitiva  del  convento, para eso se necesitaba la licencia del Conde de Ribadavia, ya que era el señor jurisdiccional de Valdeorras. El P. José de la Santísima Trinidad, solicita al conde licencia para fundar el convento en el lugar de Correxais.

La licencia del conde es afirmativa y fue fechada el 12 de diciembre de 1725 en Valladolid con algunas condiciones:

 Que no perjudicaran  ni en el presente ni en el futuro a los Condes  en los derechos de las alcabalas y demás regalías. quedan obligados a enseñar en el Convento, arte, moral y gramática, asistir al confesionario,  administrar los sacramentos y ayudar a una buena muerte a los enfermos. No tienen obligación los condes con  los frailes y del convento. Los frailes no tienen poder de heredar bienes raíces y especialmente los de foro ni sobre ello han de poder formar Pleito.

 
Quedando así ubicado definitivamente el Convento  en el pueblo de Correxais, en donde permanece desafiando al tiempo ya con su estructura muy deteriorada,  casi todo en ruinas, aun así se puede apreciar su majestuosidad. Un magnífico edificio que debería estar rehabilitado, ya por su historia, ya por su magnifica construcción, pero ese es otro tema.

 

Parece ser que los monjes no cumplieron parte de las cláusulas que el Conde les había impuesto  y de esto fue informado por su mayordomo Tomás   Mancebo y Enríquez en una carta el 28 de Octubre de 1767, en ella le dice como los Padres Trinitarios de Correxáis van adquiriendo bienes por compra o por cesiones que le hacen algunos “Conforeros   por librarse de la obligación de  Cabezas de foro…”

El mayordomo mandó una solicitud a todos los escribanos de número de la jurisdicción de  Valdeorras para que certifiquen todas las adquisiciones que hayan  efectuado los religiosos del Convento de Correxais en Valdeorras desde su fundación.

Los escribanos certifican y dan fe de todas las escrituras relativas a las compras hechas por los frailes de Correxáis. Estos resultados son enviados por el mayordomo Tomás Mancebo en carta al Conde el 10 de agosto de 1768.

 

Los  monjes reconocieron que habían adquirido alguna propiedad, algunas como cobro por los servicios prestados como defunciones y otros en los que era la única manera de cobrar. El conde  le ordeno que no adquiriesen más propiedades y también que no se sirviesen de las que el conde tenía y que trabajaban los vecinos de Correxais para él. Esto no gusto a los monjes y demostrarían que así fue …eso lo dejamos para otro momento
(Datos sacados del libro Valdeorras de cara al año 2000 de Isidro García Tato)

martes, 25 de junio de 2013

Patín




“En la casa-vivienda que posee notable comunicación con el exterior, el acceso al primer piso tiene lugar por una escalera exterior que desemboca en una pequeña plataforma llamada patamal, que da a la puerta de entrada a la vivienda. Este conjunto de escalera y patamal, llamado patín, (potín o portiño en algunas zonas) está realizado generalmente en piedra de granito aunque, en menor medida, puede ir de esquito con una anchura de 0,90m, y 1,20 m. Los pasos de 15 x 20 cm de una sola pieza, y el patamal es de losa apoyándose en determinados casos en muros que a la vez son su soporte, y otras suele ir en voladizo sobre columnas de piedras. Aunque normalmente no lleva barandillas, cuando si la lleva va realizada con piezas de granito bien trabajadas”. La posición del patín en su unión con la fachada puede variar según sea su emplazamiento y las otras características que tengan las otras edificaciones contiguas a la casa. Puede ser de un único tramo, como sería el caso de escalera paralelo a la fachada, como ésta de mi pueblo, también puede ser perpendicular y en otras llevar las escaleras en dos tramos con un “descansillo” entre los dos tramos. En estos pueblos de los alrededores, tanto de Viana do Bolo, Vilariño de Conso, A Veiga y en los pueblos de Petín, se pueden ver de distintas maneras, casi todos descubiertos. En los pueblos de Mones, San Paio, Santa María, Santa Eulalia están hechos con pizarra. En algunos lugares el patamal esta cubierto con la prolongación del tejado que lo protege del sol y de la lluvia, también puede ser la continuación del corredor o de la solaina. Cuando el patamal es muy grande la cubierta se apoya en vigas de madera y a su vez sobre una columna de piedra, granito o madera asentada en el patamal. En ocasiones esta columna se ajusta en una base de granito. En un principio me preguntaba para qué eran aquellos bloques de granito con forma y un agujero en el centro que había en mi pueblo. En una caseta entre Cambela y As Ermitas se puede ver la columna de madera en el centro del edificio y encajada en una base de granito.

miércoles, 29 de mayo de 2013

PEÑA FOLENCHE


Llegamos a Peña Folenche para ver la casa de la roca sin saber que esta visita terminaría en un lugar  muy interesante.

Me impresiono ver las enormes rocas sobre la casa

Después de fotografiar la casa de la roca y la panorámica del pueblo y alrededores que se podía ver desde la cima, nos paramos en detalles de paredes, puertas y todas esas cosas que tanto nos gustan, entre ellas una banqueta hecha hacía muchos años. Una señora nos dijo que la había hecho su padre y esto dio pie a una larga conversación. La señora, no recuerdo su nombre, tenía familia en Petín, otro dato que  hizo más amena la conversación. Nos enseño la roca en donde se podía ver una cara y nos dijo de otro lugar, muy visitado y del que yo siempre pensé que era un pueblo.

Nos contó que no  estaba lejos Sequeiros, no un pueblo como yo creía. Sequeiros, llamado así por ser el lugar donde se secaban las castañas. Nos indicó el camino.  Nos despedimos  hasta la próxima y comenzamos el paseo hasta el lugar indicado


El camino se fue adentrando en un soto de castaños centenario de maravillosa formas y frondoso follaje. Era como pasear por un cuento, casi puedo decir que se notaba la presencia de los duendeciños que desde algún tronco nos observaban.

Sequeiros apareció siendo como un pueblo, muchos edificios todos para secar castañas y una casona grande en muy mal estado. Se veía la importancia que tuvo en su tiempo, el trabajo de coger las castañas, subirlas al secadero y esperar hasta que ya  se habían secado, días de trabajo en convivencia y noches de cuentos y leyendas.





Para secar las castañas